Se hace camino al andar.....

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miércoles, 6 de febrero de 2019


¿Cuánto vale mi Start-Up?
Esta es una de las principales preguntas que nos hacemos todos los emprendedores cuando has empezado a hacer el Plan de negocio y pensamos que con esto ya podemos ir a buscar un inversor. Sea por la seguridad que tenemos en la validez  de la idea que hemos tenido o por urgencias de tipo económico y financiero en el largo proceso de emprender tendemos a minimizar este problema.
La respuesta es “depende”. En efecto depende de en qué fase estás y cómo vas de preparado para enfrentarte a ella. Por eso es tan importante hacer un primer recorrido con tu idea antes de hacerle frente a este reto.
Desde su comienzo una Start Up puede incrementar su valor de forma progresiva si le vas agregando valor en cada una de las etapas, desde la fase idea (viendo si hay alguna parte de la idea que pueda ser objeto de algún tipo de registro), concepción (inversión en desarrollo de la idea con horas de programadores, dominios, etc.), seed capital (con las primeras aportaciones de capital de Family, Friends and Fools), pero sobre todo cuando tu producto o servicio está en la calle y generas las primeras ventas y los primeros contactos comerciales.
En primer lugar, cuidado, las ideas como tales no son registrables. En cuanto los elementos a tener en cuenta en las fases iniciales para valorar tu StartUp, están entre otros, los propios Fundadores (su experiencia, formación… su solidez), el potencial en el mercado, la competencia, la calidad del Business Plan trabajado, los acuerdos para-sociales, etc. Todo ayuda para que en esta fase inicial, en la que el inversor tiene escasos o nulos criterios objetivos, apueste por el proyecto.
Esto nos lleva a pensar que el tema de la valoración al emprender es un tanto subjetivo. Si no hay inversores ya interesados en la empresa y por el momento el Cash Flow es 0, ¿cómo calculas el valor de la empresa? ¿Cuánto vale una cuota de mercado de “clientes” que no pagan por tu servicio?
Efectivamente, cuanto más temprana sea la fase en la que desees valorar tu StartUp, los criterios serán más subjetivos. Más adelante, podrá haber criterios objetivos como la facturación o el número de visitas, pero inicialmente deberán ser mucho más subjetivos y habrá que recurrir a criterios como el equipo implicado en el proyecto, el cumplimiento de las fases desarrolladas en el business plan, la inexistencia en el mercado de un producto/servicio igual, lo innovador del proyecto y todo aquello a lo que la imaginación tenga acceso y llegue al corazón del inversor.
Lluis Godayol Gené
INpulsaempresa

viernes, 1 de febrero de 2019


Algunas personas sueñan..........

En diversas ocasiones hablando con emprendedores me han planteado la siguiente cuestión, ¿Creo que tengo una idea que es la bomba, a ti que te parece?.  Y la verdad es que llegan grandes proyectos pensados con un nivel de detalle y una propuesta de valor realmente interesante para ser llevado al mercado, pero nos cuesta conseguir enmarcarlo como necesidad evidente del posible público objetivo del que disponen.

Para pasar del sueño, que acostumbramos a llamar idea, a la realidad, a la primera factura, se debe hacer un ejercicio que la mayoría de las veces no acertamos a enfocarlo de la forma más adecuada para que sea comprensible para nuestro cliente.

Nos empeñamos en definir y explicar nuestra idea como lo vemos o como la hemos definido desde el principio y olvidamos que nuestras palabras, siendo muy validas y concretas no son nuestras, sino de quien nos escucha. Será él quien tendrá que valorar lo que le decimos y decidir sobre lo que él ha entendido de lo que le hemos presentado. 

Nosotros creamos el producto, servicio o utilidad pero ha de ser el cliente quien vea la necesidad de utilizarlo. De nada nos sirve "venderlo". En el entorno actual la decisión será suya por lo que sea capaz entender de lo que le hemos aportado.




Es mas habitual de lo deseable que nos suceda ésto. Siempre encontramos una excusa para imponer nuestra idea, cuando lo facil sería salir y preguntar. Los mejores detalles para potenciar nuestras ideas nos las pueden dar nuestros propios clientes, porque ellos saben su usabilidad y su razón para comprarlo. Nuestro sueño es ésto, un sueño más o menos acertado, pero para convertirlo en realidad hace falta estar despierto y enfrentarnos a las opiniones que pueden situarnos fuera de nuestra zona de confort pero generalmente bien orientadas hacia la usabilidad de nuestras ideas.

No renunciemos a conocer que piensan nuestros posibles clientes y los que nos han de acompañar en el proyecto. A demás esto nos facilitará mucho hacer un Mínimo Producto viable (MPV)

Luego nos quejamos de nuestras limitaciones, sin darnos cuenta de que a menudo, o casi siempre somos nosotros que nos las imponemos.


Lluis Godayol Gene CEO INpulsaempresa
@lluisgodayolgen
@INpulsaempresa


sábado, 26 de enero de 2019

¿Buscando miembros del equipo? La importancia de una correcta selección de los perfiles
La decisión de seleccionar a una u a otra persona determinará cómo va a evolucionar nuestro día a día más inmediato, el del producto, servicio y proyecto de nuestra compañía.
Es difícil definir cuáles deben ser las características del candidato modelo, que todos queremos en nuestros proyectos, pero lo cierto es que hemos repasado algunas que creemos que son fundamentales para garantizar que el proyecto crezca y tenga futuro. Por esto vamos a darte algunas ideas.
1. El candidato perfecto ignora la descripción del puesto de trabajo. Cuanto menor es la empresa, más importante que es que sus miembros, se adapten rápidamente a los cambios de prioridades, y a lo que sea necesario, independientemente de la función o cargo que ostentan.

2. Son un poco excéntricos Los mejores trabajando a menudo  hacen las cosas un poco distinto de los demás, de forma peculiar y a veces incluso inusual. Parece extraño, pero esta es la mejor manera de agitar las cosas, hacer el trabajo más divertido, y transformar un grupo insaboro en un equipo con estilo y sabor. Las personas que no tienen miedo de ser diferentes a menudo desafían el statu quo. Por eso, aportan las mejores ideas.

3. Ellos saben cuándo marcar pauta. Una personalidad inusual es divertida... hasta que no lo es. Cuando hay un gran desafío los mejores del equipo dejan de expresar su individualidad y encajan a la perfección en el mismo.

4. Ellos alaban públicamente.  El elogio de un compañero es increíble, Ellos alaban públicamente y lo hacen facil. Reconocen las contribuciones de los demás, especialmente en entornos de grupo, donde el impacto de sus palabras es aún mayor.

5. Y se quejan en privado. Queremos que todo el mundo exprese sus problemas, pero algunos problemas se manejan mejor en privado.

6.  Los mejores equipos tienen una sensación innata de los problemas y preocupaciones de los que lo rodean Algunos colaboradores no se atreven a hablar en las reuniones. Algunos incluso son reacios a hablar en privado. Esto puede lentificar las acciones y sobre todo las decisiones. Ellos saben afrontarlo

7. Los buenos equipos están impulsados por algo más profundo y más personal que sólo el deseo de un buen trabajo Educación, inteligencia, talento y habilidad son importantes, pero la unidad es fundamental..


8. Los buenos equipos siempre están probando nuevas cosas. Volver a trabajar la línea de tiempo, ajustar el proceso, ajustar el flujo de trabajo.

Es importante tener en cuenta lo importante que es la persona en el grupo ya que no debemos olvidar que un grupo vale la suma de lo que valen las personas que lo componen

www.inpulsa.eu  

jueves, 17 de enero de 2019


¿Cómo conseguir un equipo para mi proyecto? (2)


Después de haber dedicado todo un post a orientar como debemos hacer para  abordar el difícil tema de construir un equipo, ahora nos gustaría  resaltar la importancia que este tiene  en el futuro del propio proyecto y en la facilidad de consecución de los próximos objetivos que podamos plantearnos. Generalmente cuando empezamos a pensar en emprender lo primero que nos viene a la cabeza es  el concepto de vender, y por ende la necesidad de hacerlo. Mucha es la sorpresa cuando me preguntan por donde debemos empezar y acostumbro a explicar que un emprendedor, lejos de lo que se cree, hace dos ventas importantes en su vida empresarial y las dos, eso sí, son cruciales para su proyecto.

La primera es cuando ha de crear interés en las personas que han de acompañarle en la aventura. La segunda, el esfuerzo de captación de la persona o personas que deberán aportar recursos para hacer realidad la aventura. Los inversores.

Siempre pensamos que tendremos que vender y que ésta será nuestra principal ocupación a lo largo de la historia de la empresa. Sí y no. Es cierto que el emprendedor líder del proyecto siempre será quien más implicación tenga en la gestión,  organización y control comercial, pero contra lo que creemos, no en generar venta directa. La verdad es que deberá confiar por encima de todo en el mercado y en su equipo de gestión, porque si estos no apuestan por nuestro producto, y esto no es difícil en la actualidad por la oferta y las dificultades propias de la realidad empresarial con los rendimientos decrecientes como consecuencia de la competencia Internet, redes sociales y volatilidad de la decisión de compra, no puede confiarse el éxito solo a la venta, sino que debemos preocuparnos de que sea el mercado que desee comprar nuestro producto o servicio, ya que los costes de vender se vuelven a menudo difícilmente asumibles.

Visto esto queda claro que debemos prestar una atención especial a estos dos momentos del desarrollo de la compañía. Elegir las personas adecuadas para acompañarnos, en función de sus habilidades y capacidades y por supuesto las nuestras y su complementariedad y sobre todo trabajar los mecanismos de comunicación necesarios para dar confianza y convencer cuando no estamos hablando de realidades sino que estamos presentando un escenario que lejos de confiar en la probabilística seamos capaces de mostrarlo con solidez.

Pero volvamos atrás, estábamos hablando de lo difícil que nos resulta hacer estas dos primeras ventas y si no lo hacemos estas dos primeras veces difícilmente podremos enfrentarnos a todo un mercado en el futuro. Por eso debemos enfocarnos en preparar sólidos argumentos para defender el proyecto ya que nuestra idea, que al fin y al cabo, por más que sea nuestra, no es más que la idea y fallamos esforzándonos en vender el producto y no el proyecto.

Esta es una realidad que sin darnos cuenta nos acompaña a menudo al emprender. Sencillamente porqué el producto es lo que dominamos realmente y en él nos refugiamos.
INpulsaempresa 

martes, 8 de enero de 2019


¿Cómo conseguir un equipo para mi proyecto? (1)


Si estás pensando en una idea que te da vueltas por la cabeza, seguro que te has dado cuenta que el primer problema al que vas a tener que enfrentarte es el de construir un equipo de trabajo. Ésta sí es una pregunta complicada de resolver.

Las personas que junto contigo van a hacer posible la realidad de tu proyecto no salen de debajo las piedras y no entendemos porqué es tan difícil resolver este primer reto. Si reflexionamos un poco nos daremos cuenta de que cuando nos referimos al mismo, sin darnos cuenta hablamos de nuestro producto o servicio y no del proyecto en sí y aquel, normalmente no genera una especial actitud de interés más allá de la novedad o la originalidad que genera desconfianza y recelo o en el mejor de los casos incomprensión.

Cuando queremos encontrar compañeros de aventura no debemos explicar “qué”, sino “para quien” y “porqué”. Estas dos últimas razones serán las que le harán valorar la importancia de la apuesta y la razón de participar en la misma. Y cuando hablamos de participar hablamos de éxito, pero también riesgo. No olvidemos que sin riesgo no hay proyecto.

Planteado así vamos a responder las preguntas que nos planteábamos al inicio. ¿Dónde debemos buscar a nuestros compañeros de aventura?  La respuesta no es simple, pero ya tenemos algunas ideas que nos pueden permitir definir nuestros objetivos.

  1. ·        El primer recurso son los conocidos, compañeros y amigos con los que tengamos confianza. Recuerda que “Iras rápido sí vas solo, pero si quieres ir lejos debes ir acompañado” e igual que tú, las personas con las que hables también lo habrán experimentado y obrarán en consecuencia. A menudo decimos que no son el mejor recurso, pero por algún sitio debemos empezar.
  2.          También es importante buscar personas con las mismas habilidades que tú que disponga de otras capacidades de forma que pueda complementarte. Perfiles de estos hay muchos en tu propio entorno, trabajo. No todo el mundo tiene la misma capacidad de decisión y tú debes mostrar tu entusiasmo y tu capacidad de liderazgo. A demás hay verdaderos talentos desperdiciados en el campo de la ejecución sin objetivos.
  3. ·       En las universidades hay gente que puede tener interés en participar si observan un proyecto sólido y bien construido. Por tanto debes esmerarte en su construcción. Recuerda que tu proyecto has de venderlo tú, pero debes rodearte de personas que den confianza a terceros.
  4. ·       En asociaciones profesionales puedes encontrar talento y habilidades al margen de tu conocimiento que pueden beneficiar mucho el desarrollo de tu iniciativa, los networking de entornos emprendedores y de innovación son un buen sitio.
  5. ·       En Internet y en redes sociales hay múltiples demostraciones de interés que debes aprovechar teniendo claros tus objetivos y definiendo muy bien la forma de conseguirlos.

En fin, la palabra clave es “relacionarse”. A menudo pensamos que nos cuesta, ya sea por miedo a que nos quiten el proyecto o sencillamente nos copien. Pero la verdad es que no nos van a copiar si lideramos nuestra comunicación y desarrollo.

En el mejor de los casos, el peligro de copia es el primer y mejor indicador de posibilidad de éxito, puesto que es una opinión regalada de las posibilidades del proyecto. Nadie se arriesga a hacer algo en lo que piensa que puede fracasar.