Se hace camino al andar.....

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jueves, 4 de julio de 2019


¡He tenido una idea……!

Quien no ha dicho esta frase alguna vez!. Ideas tenemos todos y en la mayoría de los casos muchas, en función de nuestro interés, capacidad imaginativa y sobre todo observación en el entorno que nos rodea. También es habitual que después de pensarlo y valorar nuestra idea, veamos que podríamos ganar dinero convirtiéndolo en una empresa. A esto le llamamos una oportunidad y el solo significado de la palabra nos anima más a seguir dándole vueltas.

Las ideas no son buenas ni malas y podremos empezar a ponerles un adjetivo cuando empecemos a ejecutarlas o en el transcurso de su puesta en marcha en el mundo real.

Aquí descubrimos una parte de nuestro problema. ¿Por dónde empezamos? El valor de la idea radica en su ajuste al mercado, su capacidad de resolver las necesidades de alguien y esto en la mayoría de los casos no puede significarse en una idea sin más, sino en la adaptación de ésta al entorno en el que queremos ponerla en práctica. Aquí debemos empezar.

En la mayoría de los casos disponemos de unas habilidades innatas o adquiridas que son las que han "encendido" la llama de nuestra idea. Hasta aquí sabemos el problema que podemos solucionar y la necesidad que resolveremos, pero nos hará falta un recorrido más o menos largo para llegar a convertir nuestro esfuerzo en satisfacción de alguien y finalmente en dinero.

Deberemos conocer bien el mercado, desde el punto de vista de quien comprará. Nos faltará saber que necesitamos para llegar a él. Crear un modelo de negocio que con el mínimo coste dé el rendimiento adecuado. Tener claro por qué ahora es el momento de hacerlo y sobre todo definir el producto o servicio de forma que no tengas que ser tu quien lo vende sino el cliente quien desea comprarlo. 
En este momento es cuando estarás en el punto de convertirte en empresa. Esto lleva un tiempo, ni mucho ni poco, pero tu objetivo ha de ser en todo momento el encontrar la forma de llegar  de la idea a la primera factura en el mínimo tiempo posible

Post realizado por Lluis Godayol Gené
CEO INpulsaempresa
@INpulsaempresa

miércoles, 19 de junio de 2019



¿Tengo un proyecto, o solamente una buena idea?


Cuando emprendemos nos gusta explicar nuestra idea, creemos que es algo único y nos cuesta pensar en una crítica al proyecto. Lo comentamos con facilidad y en general la gente que nos escucha nos reconoce lo muy acertado que lo ve, pero la realidad es que nuestra experiencia y su resultado no pasa de aquí.

Cuesta darnos cuenta de que estamos explicando algo abstracto, con seguridad muy interesante, pero carente de lo que necesita una gran idea para hacerse realidad, el cliente. El riesgo empresarial de nuestro proyecto no está en lo que presentamos como producto o servicio, sino que radica en su capacidad para desarrollarse en el mercado. En la ejecución hasta el mercado es donde existe el fundamento del éxito o el fracaso de nuestro proyecto.

Creemos que los clientes vendrán atraídos por nuestras palabras y pronto nos damos cuenta de que hemos de desarrollar muchos conceptos hasta presentar nuestro producto y su propuesta de valor en el mercado. Esto es lo que denominamos proyecto.

Estamos en un mercado en el que el cliente desea más. El cliente necesita soluciones y no productos o servicios. O retos simples por los que nadie ha pensado todavía.

Por ello debemos crear modelos de negocio que permitan monetizar soluciones más o menos sencillas de forma atractiva. Aquí es cuando entra el concepto de proyecto. El producto es importante, pero su llegada y presentación al mercado lo es más.

En resumen, nos gusta dedicar esfuerzos a las ideas cuando lo que hemos de procurar es como las llevaremos al mercado cuando validemos la factibilidad de nuestra idea. Tengamos este pequeño detalle en cuenta y nuestras ideas crecerán más y mejor.   

martes, 11 de junio de 2019




Todo emprendedor debe ser un buen vendedor




Emprender implica tener capacidad comercial. Esta cualidad es necesaria pero no suficiente para triunfar, pero te asegura un buen porcentaje de posibilidades de que tu proyecto salga adelante.

Muchas veces nos preguntamos cual es la clave de cualquier emprendedor  para triunfar. Al final llego a la conclusión de que hay que saber vender o mejor dicho "comunicar" o por lo menos disponer de estos recursos en el proyecto. Todas las empresas que han triunfado han diseñado mecanismos de comunicación que las sitúa como pioneras en sus respectivos mercados.




Ya sea el CEO o el director Comercial, uno de ellos en la empresa tiene que ser un primer espada en el mundo de la venta. Esto no es nuevo pero lo que si resulta innovador es la capacidad que debe tener el impulsor del proyecto si quiere que progrese. Tiene que estar volcado al mundo de la venta, destacando su labor de vendedor de las soluciones como de la empresa en su conjunto. 

Nadie mejor que el propio impulsor podrá convencer y deleitar de las virtudes del proyecto empresarial. Y los emprendedores tienen que aprender la lección que lo más importante de cualquier proyecto no es la tecnología, la innovación o el valor añadido de determinada aplicación. Lo más relevante es saber vender lo que ofrece el proyecto.


                         
Además no debemos olvidar que la tarea de un emprendedor empieza con dos grandes ventas. Posiblemente las dos mas importantes que podrá hacer en todo su proceso empresarial. La primera conseguir ganar la confianza de las personas que le han de acompañar en el proyecto. Si no somos capaces de vender nuestra idea a quien ha de ganar dinero con él, como conseguiremos llevarlo a buen puerto. El segundo, nuestros inversores por las mismas razones, y a demás porque la confianza se genera y consigue con la comunicación que nosotros seamos capaces de transmitir.
Muchos proyectos de emprendedores empiezan con un diseño casi perfecto de las operaciones, del proyecto o servicio, de las campañas de marketing, y de una ajustada pero precisa financiación. Pero muchos de ellos se olvidan de la parte más importante que es salir a vender. 

Los emprendedores deben prestar especial atención a vender ellos mismos su proyecto y a dedicar el máximo de recursos y atención a la actividad comercial y de generación de ingresos.Esta es una acción comercial que se traduce en un dinamismo operativo propio de copiar. 

Ya sabes, si no lo eres,  hazte vendedor  y si no rodéate de colaboradores que lo sean.

Post realizado por Lluis godayol Gené      CEO www.inpulsa.eu 

para el CAMPUS virtual de INpulsaempresa

martes, 4 de junio de 2019



Pasos para hacer un buen un plan de negocio


Para emprender no basta con tener una buena idea y menos buenas intenciones, hay que tener una guía, o sea, un buen plan de negocio.
“Uno de los errores más habituales al emprender es que no tener por escrito cuáles son los objetivos del proyecto, en qué consiste la empresa y no plantear resultados alcanzables”,
Para evitar todo esto te proponemos 7 pasos que deberás seguir, aunque éstos pueden deber ajustarse según las características y la complejidad de cada unidad de negocio.

1. Descripción del negocio
Es la información básica de la empresa y debe incluir su visión corporativa, quién eres, qué ofrecerás, qué necesidades de mercado satisfarás y por qué es viable tu idea comercial. En resumen, tu producto y tu propuesta de valor

2. Nichos de Mercado Deseados
Es una de las partes más importantes y debe tomar en cuenta el tamaño actual y las tendencias del mercado. Una vez que el nicho esté definido, descríbelo mediante la geografía, la dimensión de la empresa, la organización del negocio, el estilo de vida, el género, la edad, la ocupación y demás características necesarias para retratar a las empresas o consumidores que probablemente compren tu producto o utilicen tu servicio. Define a tu cliente y has un estudio de mercado

3. Posicionamiento del negocio
Esto constituye la identidad de la empresa en el mercado: es la forma en que deseas que el mercado y la competencia perciban tu producto o servicio.
Debes reflexionar y responder estas preguntas: ¿Qué hace que tu producto o servicio sea único?, ¿qué necesidades del cliente cubre?, ¿cómo deseas que la gente perciba los productos o servicios? y ¿cómo se posiciona la competencia? Como debe ser vista tu propuesta de valor

4. Competencia
Su análisis nos indica si los productos y servicios son adecuados para el entorno en el que nos encontramos. Si la incluyes, demostrarás que entiendes, has analizado tu entorno y estás preparado para hacer frente a algunos de los obstáculos que encontrará tu empresa. Describe brevemente las principales compañías de la competencia. Las evaluaciones deben incluir comentarios sobre los modos en que éstas satisfacen y no las necesidades de los clientes. Explica por qué piensas que tu empresa puede obtener una participación del mercado. ¿Porqué eres diferente?

5. Costo de producción y desarrollo
En esta parte entra en acción tu presupuesto . Deberá incluir el costo del diseño del prototipo y los gastos de su producción en el caso de productos. En cuanto a servicios, debe llevar los gastos de consultoría, capacitación, preparación de material, etc. Asegúrate de incluir la mano de obra. Cuando planifiques los costos, da un plan de contingencia que mencione qué ocurriría si hubiera problemas como retrasos, dificultades para cumplir con los estándares de la empresa, errores, etc. Cuando planifiques, empieza por los gastos. Son mas reconocibles y te guiarán para trabajar con los ingresos. Demostrará que es un plan factible 

6. Ventas y Marketing
Describe tanto la estrategia como las tácticas que emplearás para lograr que los clientes compren tus productos o servicios. Las ventas y la comercialización son los eslabones débiles de muchos planes de negocios, de modo que es importante que les dediques todo el tiempo que sea necesario.
Una trabajo sólido sobre comercialización puede servirte como hoja de ruta. También les asegurará a los inversores que tu plan es viable y que dispondrás de los recursos necesarios para llevarlo a cabo.

7. Liderazgo
Este apartado del plan de negocios se refiere a la dirección de la empresa que debe mostrar claramente que el equipo que formaste o formarás, es un equipo ganador. Un buen equipo puede tomar una idea, aunque sea mediocre, y hacerla volarEs esencial que cada integrante tenga el talento y la experiencia pertinentes al negocio.
Recuerda que aunque al principio creas que elaborar este plan es una pérdida de tiempo, “hacerlo te permitirá direccionar correctamente tu negocio y te facilitara la realización del  mismo.


 Post realizado por Lluis godayol Gené      CEO www.inpulsa.eu 
para el CAMPUS virtual de INpulsaempresa


miércoles, 22 de mayo de 2019



PENSANDO SOBRE LA INNOVACIÓN

La palabra innovación parece haberse convertido en una suerte de mantra que repetimos una y otra vez sin muchas veces entender realmente de qué hablamos… y, sobre todo nos despista de como realmente potenciar una cultura de innovación en nuestra empresa o entorno próximo.
Para entenderlo nos gustará explicar ésta fábula que ilustra cómo entendemos la innovación, y algunas de las reacciones más habituales…

Erase una vez una aldea situada en una isla perdida cerca de un país remoto. Las historias cuentan que su fundador, el venerado anciano Zabú, había llegado a la zona en un momento de necesidad, tras naufragar su barco y perder buena parte de la tripulación.
Al llegar a tierra el grupo se había maravillado al contemplar el exuberante paraje, lleno de frondosos matorrales y rico en muchos tipos de fruta y animales… así no les faltaría alimento.
Deambularon sin rumbo durante varios días en busca de un lugar donde establecerse. El viaje era duro, ya que el grupo tenía que apartar laboriosamente la espinosa maleza para avanzar. Las provisiones comenzaron a escasear, y una mañana Zabú, al llegar a un claro despejado anunció que iba a partir en busca de una fuente de agua, ya que si no sería difícil aguantar muchos más días andando.
Tres días después, cuando ya todos lo daban por muerto, apareció lleno de cortes y arañazos anunciando que había descubierto un pozo a un día de camino de la aldea, y que había despejado el sendero. Toda la aldea festejó la noticia, pues el hallazgo garantizaba su supervivencia.
Con el tiempo, lo que había sido un sendero difícilmente visible y lleno de espinosa maleza se fue convirtiendo en un camino despejado, ya que cuanta más gente lo recorría más fácil resultaba hacerlo.
Cincuenta inviernos pasaron, y la aldea prosperó. Era la mañana en la que la aldea celebraba que el joven Iwala abandonaba su niñez y se convertía en adulto, así que se le encomendó la tarea de ir a recoger agua del pozo, como era tradicional. Iwala era un joven despierto y curioso, y tras varios días de acarrear los cubos por el sendero que iba al pozo y hacer algunas exploraciones, se armó de valor y fue a hablar con el jefe de la aldea y le dijo (su fundador Zabú hacía años que había dejado éste mundo)
Creo que el sendero que utilizamos para llegar al pozo es demasiado largo y enrevesado. He estado dándole vueltas, y creo que podría encontrar uno más corto.
El jefe lo miró con cierto aire de suficiencia y le espetó:
¿Por qué te dedicas a perder el tiempo? El sendero que tenemos es bueno, y no necesitamos que un joven inexperto se dedique a idear fantasías. ¿Acaso te crees mejor que nuestro fundador?
No, sólo creo que podríamos tardar mucho menos…– explicó el joven cohibido.
Además, hace unos años hubo otro como tú que lo intentó y no hizo más que perder el tiempo…le respondió el mayor.
Pero quizás eran diferentes las circunstancias o el entorno–contestó con valentía Iwala.
Bueno, si tan claro lo ves, demuéstralo… pero no tendrás ayuda de ninguno de los hombres de la aldea. Busca tu solo ese nuevo sendero.
A la mañana siguiente el joven se dirigió resuelto a uno de los extremos de la aldea con su machete y comenzó a despejar un sendero. Sus conciudadanos lo observaban con una mezcla de burla y extrañeza, increpándole:
¿Por qué te dedicas a perder el tiempo si ya hay una forma de llegar al pozo?… Estos jóvenes con tal de cuestionarlo todo….
El joven desoyó los comentarios y se esforzó en la tarea día y noche, hasta que acabó por despejar un camino que llegaba al pozo en apenas unas horas. Aunque había trabajado duro, todavía era un sendero angosto y repleto de ramas que se enredaban en la ropa.
Fue a anunciar su hazaña al jefe del poblado, que con una mirada escéptica acompañó a Iwala al inicio del sendero. Tras contemplarlo, dijo:
Aunque sea como tú dices y hayas encontrado un camino más corto, es incómodo y estrecho… Puedes hacer lo que quieras, pero la aldea seguirá utilizando el que despejó nuestro fundador Zabú, tal como se ha hecho toda la vida.
El joven abatido le contó la conversación a su mejor amigo. Inmediatamente éste decidió que a partir de ahora ambos irían a recoger agua por el nuevo sendero. Su ejemplo empezó a cundir entre otros jóvenes, que decidieron usar la nueva ruta. Ya no era tan incómodo, puesto que el paso de los jóvenes había aplastado algunas de las espinosas ramas que anteriormente lo plagaban.
Una mañana, una mujer anciana, en lugar de mirar con superioridad a los inexpertos jóvenes que transitaban por el nuevo sendero, admiró su valentía y se decidió a recorrerlo ella misma.  A la mañana siguiente decidieron hacerlo dos de los consejeros del jefe que habían asistido escépticos a la proeza… y a los pocos días, sin grandes anuncios ni aspavientos, toda la aldea estaba utilizando el nuevo sendero, y palmeando en la espalda al joven que lo despejó.
Con el tiempo, el nuevo sendero se convirtió en un amplio y despejado camino que utilizaba toda la aldea para ir a por agua… y el anterior fue inundado por la maleza.

Éste tipo de situaciones se repiten habitualmente en nuestro entorno. Esto es la INNOVACIÓN.
A veces las “cosas grandes” no tienen por qué ser “grandes cosas”

                                                        Post realizado por Lluis godayol Gené   CEO www.inpulsa.eu