Se hace camino al andar.....

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miércoles, 5 de mayo de 2021

 

Antes de presentar nuestro proyecto a inversores


A menudo conversamos con emprendedores y nos plantean la necesidad de buscar un inversor para su proyecto. Se dan cuenta de que con la inversión que plantearon al inicio no pueden salir al mercado o que están acabando los recursos y no pueden dedicar más recursos sino es a riesgo de tener que abandonar.


 
En este punto está definida la idea y es muy clara la necesidad. Aseguran que disponen de un nuevo producto o servicio, lo han enseñado a conocidos que dominan el sector y les han animado a que lo lancen al mercado. En este momento les interesa que les presentes inversores.

 Disponen de un plan de negocio que es básicamente una definición más o menos detallada del producto o servicio y alguien les hace las veces de mentor. Ante este escenario que se repite en muchas ocasiones es necesario centrarnos para evitar que se quemen en vano gran número de energías, dinero y finalmente tiempo, que a la postre es el recurso más caro que maneja el emprendedor, aunque en muchos casos no se dé cuenta de ello.

 Llegados aquí vamos a plantear cinco reflexiones que creemos importantes antes ir a inversión y nos gustaría compartirlas:

Debemos tener un equipo. Es habitual tener una idea y empezar a desarrollarla de forma individual, hasta tenerla más o menos madura. Aunque puede parecer lógico, no es el mejor camino para emprender. Nos cuesta confiar en los demás por miedo a que nos puedan "robar" la idea. Pero la realidad es que uno de los puntos más importantes y difíciles de conseguir al iniciar un proyecto es disponer de un equipo multidisciplinar y compensado. Ésta es la primera realidad que valorará un inversor.

Debemos tener una propuesta de valor muy bien definida. Una cuestión que parece sencilla y en realidad no lo es tanto es tener una idea clara de la propuesta de valor. Habitualmente nos extendemos en explicaciones sobre el producto, pero no en las diferencias del mismo con los demás, que al final serán la razón por la que nos comprarán a nosotros y no a los otros

Debemos disponer de un cliente. Habitualmente nos da confianza pensar que nuestro público objetivo es muy amplio. Pensamos que como más amplio sea, más facilidad habrá para consolidar venta. Esto no es necesariamente así. Nuestro producto vale en el mercado en función de que realmente tenga una utilidad determinada para un perfil determinado y los mercados muy amplios a menudo tienen un foco de interés difuso.

Debemos tener un plan de negocio bien desarrollado. Que tenga factibilidad y viabilidad y que ambos sean justificables. En este sentido deberemos tener, a ser posible, métricas que nos permitan defender cada una de las aseveraciones del proyecto. El inversor sabe que algunas de ellas no se cumplirán, pero debe ver que realmente está construido y no planteado.

Y finalmente debemos tener claro que perfil de inversor nos interesa, puesto que no todos los inversores son adecuados para todos los proyectos. Hemos de buscar un perfil de unas características determinadas que le permitan sentirse interesado por el mismo. En general podríamos hablar de inversores sectoriales o territoriales, pero en cada caso se ha de estudiar muy bien a quien se le plantea, así como el discurso que se utiliza en cada uno de los casos. No nos vale una presentación para la inversión. Lo adecuado será una para cada caso, sabiendo el perfil y los intereses del inversor.

Buscar un inversor a partir de una idea es un arduo trabajo, que no quiere decir que sea imposible, pero que si que es complejo y en muchos casos más lento de lo que el propio emprendedor se plantea. Por ello y siempre que sea posible será importante disponer de una primera factura o en su lugar un interés explícito de compra por parte de alguien que justifique la solidez de la propuesta.

Este contenido forma parte de la colección de acompañamiento a emprendedor de @INpulsaempresa que podréis encontrar en www.inpulsa.eu

 




jueves, 22 de abril de 2021

 


Al iniciar nuestro proyecto nos preguntamos qué debemos hacer para tener el mejor equipo para nuestra Start Up. Ésta es una cuestión difícil de contestar. Estamos hablando de personas que como tales tienen un conjunto de habilidades, motivaciones y actitud que utilizadas de forma combinada pueden dar resultados sorprendentes e inesperados.



Lo que si podemos decir es que una Start-Up por su propio momento vital, precisa en principio de dos características que debemos tener en cuenta. Sus integrantes deben ser multidisciplinares y deben ajustarse a las necesidades básicas del proyecto que se quiere abordar. No podemos olvidar que en esta etapa es cuando menos dinero se puede gastar y por tanto pagar habilidades externas.

Dicho esto, podemos detallar un poco más. Deberíamos pensar en un equipo complementario. Por supuesto necesitamos alguien con visión de la necesidad, promotor del proyecto y constructor de la primera versión mental del producto o servicio.

A su lado necesitaremos alguien con la habilidad y las capacidades óptimas para desarrollar de forma adecuada esta visión inicial. No es fácil ni habitual acertar a la primera todos los elementos que confluyen en un producto o servicio ganador. Deberemos hacer un recorrido de concreción a través de la observación y trabajo en el mercado para acertar.

Para cumplir con el objetivo anterior necesitaremos disponer de perfiles con habilidades de comunicación para reclutar y retener el mejor talento posible. No olvidemos que nuestra primera venta es la que realizamos al construir nuestro propio equipo. Si a estos no les sabemos contagiar el interés por el proyecto, difícilmente lo haremos con inversores y menos con los clientes en el futuro.

Finalmente deberemos tener en cuenta las habilidades administrativas. Podremos empezar sin disponer de este perfil, pero pronto nos daremos cuenta de que lo necesitamos.

Ahora me diréis que hablamos de convencer a mucha gente y esto además de ser difícil toma mucho tiempo. Es verdad, por esto os avanzaré que en muchos casos no se necesitan tantas personas distintas, se puede empezar por los dos primeros perfiles e ir completando el equipo. Aquí hay dos consideraciones importantes a tener en cuenta, el Promotor de la idea debe ser un buen vendedor de la misma y el equipo fundador, sea de la dimensión que sea, debe estar bien cohesionado. El éxito llegara en mayor medida de la mano del equipo que de la calidad de la primera idea.

A partir de aquí podemos decir que dos perfiles con habilidades opuestas y complementarias, con confianza, mente abierta y respeto mutuo, todo ello apoyado por unas habilidades previas que confieran experiencia, pueden bien ser la base de un buen equipo que pueda trabajar escuchando al mercado y tomando decisiones adecuadas para definir finalmente el proyecto    

                                                       Lluís Godayol Gené Director On-Line CAMPUS Emprendedores

llgodayol@inpulsa.eu
www.inpulsa.eu


martes, 13 de abril de 2021

 

Como emprendedor se debe ser buen vendedor


En multitud de ocasiones hemos oído decir que para emprender se debe disponer de capacidad y visión comercial. Aunque si es cierto que ésta cualidad es necesaria pero no suficiente para triunfar, puede asegurarnos un buen porcentaje de posibilidades de que un proyecto progrese y salga adelante.



Es claro que como emprendedor se debe ser buen vendedor. Ya sea el CEO o alguien de su confianza debe ser un valor en el ámbito de la venta. En el mundo empresarial este concepto no es desconocido, pero resulta importante reconocer las capacidades que debe tener el emprendedor, como impulsor del proyecto, si quiere que éste se desarrolle con facilidad. Debe estar muy próximo al dialogo con sus clientes, incluso debe conocer bien la opinión de sus no-clientes con el fin de definir el camino y las decisiones a tomar en el conjunto de la empresa. Nadie mejor que el propio impulsor podrá detallar y convencer a sus inversores o clientes sobre las oportunidades del proyecto.


Muchos proyectos empiezan con un diseño casi perfecto de las operaciones, de las campañas de marketing y de una ajustada pero precisa financiación. Pero olvidan la parte más decisiva que es la salida al mercado. Todo ello lo resolveremos prestando especial atención al cliente y dedicando los recursos necesarios a conocer como se producirá la generación de ingresos.

También nos hemos preguntado cual es la clave para triunfar al emprender. La respuesta no es fácil y al final llegamos a la conclusión de que es muy importante saber “vender” o mejor dicho "comunicar" para convencer. Otra opción sería disponer de estos recursos de alguna otra forma en nuestro proyecto.

Debemos tener en cuenta que, a pesar de ser su base, lo más importante del conjunto de cualquier proyecto no es la tecnología empleada, la innovación o el valor añadido que nos proporciona. Lo más relevante es saber “vender” lo que ofrece el proyecto. Debemos convencernos de que hemos pasado de un entorno social de oferta a uno de demanda y por tanto la comunicación entre las partes es cada día más crucial

Muchos proyectos empiezan con un diseño casi perfecto de las operaciones, de las campañas de marketing y de una ajustada pero precisa financiación. Pero olvidan la parte más decisiva que es la salida al mercado. Todo ello lo resolveremos prestando especial atención al cliente y dedicando los recursos necesarios a conocer como se producirá la generación de ingresos.

Lluís Godayol Gené Director On-Line CAMPUS Emprendedores

llgodayol@inpulsa.eu
www.inpulsa.eu






martes, 6 de abril de 2021

 

Algunos consejos para emprender

 

Una constante común al emprender es la escasez de recursos de que se disponen para poner en funcionamiento el proyecto. Lo que denominamos el “valle de la muerte”, que va desde el inicio de la puesta en práctica de la idea a la primera factura o a la inversión, ya que éste es el espacio de tiempo más temido porqué puede significar la diferencia entre el éxito y el fracaso. 

No hay duda de que la puesta en marcha de un nuevo negocio, además de depender de la idea, está sujeto a la cantidad de recursos de que dispongamos. Por ello deseamos plantear algunas soluciones. Hay veces que optamos por prescindir de personal especializado necesario, si no podemos disponer de él en el propio equipo y a riesgo. En otros lo sustituimos por perfiles en outsourcing a la espera de disponer del capital para poder internalizarlos.

 


En éste caso no hay ideas buenas ni malas. La idea por excelencia debería ser configurar un equipo potente a riesgo para asegurar un buen lanzamiento del proyecto. La respuesta fácil es decirnos: ¡Conseguir esto no es fácil!

Hagamos pues una primera reflexión. Debemos tener en cuenta que conseguir compañeros para nuestra aventura es la “primera venta” que deberemos hacer en nuestra futura empresa. Difícilmente conseguiremos nuestro propósito en el mercado si no somos capaces de “enamorar” a alguien que, además tendrá la expectativa de ganar dinero con ello.

A pesar de todo ello podemos dar otras orientaciones que servirán para resolver éste y algunas otras dudas que te surgirán:

· Piensa en grande: Antes necesitábamos una estructura muy pesada para dar forma un negocio y atender a nuestros posibles clientes desde el primer día. Ahora la tecnología e Internet nos ofrecen posibilidades para visibilizarnos, globalizar y por ende conseguir nuevos clientes. Según como sea nuestro modelo de negocio, no necesitaremos ni tan solo una estructura física para empezar. La tecnología permitirá relacionarnos on-line a nivel local e internacional y realizar las mismas acciones promocionales que haríamos con una estructura física. Planifiquémoslo y veremos que es posible.

· Ofrece Servicios y no productos   Esto nos facilitará trabajar con recursos limitados. Los servicios son por definición tendentes al coste variable y esto nos beneficiará. Debemos fijarnos que las empresas de Outsourcing que habitualmente utilizamos siguen este modelo y ya son tendencia. Investiga que necesita el cliente y dáselo.

· Utiliza la tecnología y aprovéchala en tu beneficio. La Tecnología ofrece muchos canales de comunicación y divulgación con la posibilidad de que los aprovechemos con un coste muy bajo o incluso gratuitos. Aprovecha las redes. No caigas en el error de pensar que lo son todo, pero pueden ayudarte si sabes aprovecharlas. Define objetivos.

· Hay tiempo de pensar en Beneficios, pensemos en desarrollo. Reinvierte. Esto te potenciara los flujos de trabajo y te ayudara a crecer por sí solo. Invierte.

· Tu mejor inversor son tus clientes. Recuérdalo siempre i cuídalos. Ponlos en el centro de tu proyecto porque son la razón principal de tu empresa y siempre serán el centro de toda tu historia empresarial. Escúchales, conóceles y no olvides nunca hablar con ellos. Son precisamente ellos los que nos darán las mejores ideas. 

lunes, 22 de marzo de 2021

 

La actitud hace la diferencia

 

En el entorno social actual vemos cada vez más claro que el éxito empresarial no está ligado pura y simplemente al resultado económico de las empresas. Aunque es evidente que el empresario asume un riesgo y por tanto desea obtener una rentabilidad del mismo y un reconocimiento social que en la mayoría de los casos lo da éste capítulo, cada vez más la empresa, sometida a la velocidad que impone el cambio y la innovación se está convirtiendo en una herramienta social y está pasando a ser valorada como tal.




Éste fenómeno podemos observarlo en todas los niveles y acciones de la misma, en su estructura interna, su motivación por mejorar el servicio y hasta en su comunicación frente al entorno. Emprender es aplicar mejoras sea cual fuera el ámbito en el que se aplique el emprendimiento y éste concepto nos lleva implícito una determinada actitud colectiva en el entorno en el que se desarrolla. Cuando se creaban empresas por el beneficio, algo muy usual en el pasado, sólo se valoraba y por tanto se atraía personas cuya meta era enriquecerse y esto no era ajeno a la percepción social. Por el contrario, si consideramos a la empresa como un servicio social y al empresario asumiendo la actitud de creador de bienestar público, generador de trabajo y riqueza mediante actividades basadas en la innovación, estamos cambiando la visión de la empresa y a su vez el proyecto de vida del propio empresario, que ahora será visto como un “bien social” merecedor de protección, estímulo y respeto.

Llegados a este punto vemos que la actitud hace la diferencia. Ésta junto a la innovación que nace de una sólida secuencia en la que cuando emprendemos soñamos, pensamos, creemos y finalmente nos vemos capaces de ejecutar, se debe ver en todo momento acompañada tanto de las habilidades adquiridas y de los propios conocimientos, como del aprendizaje colectivo y de la cooperación basada en la confianza. Todo ello marca la diferencia como base del equipo de emprendimiento como fundamento de iniciativas empresariales del conocimiento, la innovación y la proyección hacia el futuro.