Se hace camino al andar.....

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jueves, 17 de enero de 2019


¿Cómo conseguir un equipo para mi proyecto? (2)


Después de haber dedicado todo un post a orientar como debemos hacer para  abordar el difícil tema de construir un equipo, ahora nos gustaría  resaltar la importancia que este tiene  en el futuro del propio proyecto y en la facilidad de consecución de los próximos objetivos que podamos plantearnos. Generalmente cuando empezamos a pensar en emprender lo primero que nos viene a la cabeza es  el concepto de vender, y por ende la necesidad de hacerlo. Mucha es la sorpresa cuando me preguntan por donde debemos empezar y acostumbro a explicar que un emprendedor, lejos de lo que se cree, hace dos ventas importantes en su vida empresarial y las dos, eso sí, son cruciales para su proyecto.

La primera es cuando ha de crear interés en las personas que han de acompañarle en la aventura. La segunda, el esfuerzo de captación de la persona o personas que deberán aportar recursos para hacer realidad la aventura. Los inversores.

Siempre pensamos que tendremos que vender y que ésta será nuestra principal ocupación a lo largo de la historia de la empresa. Sí y no. Es cierto que el emprendedor líder del proyecto siempre será quien más implicación tenga en la gestión,  organización y control comercial, pero contra lo que creemos, no en generar venta directa. La verdad es que deberá confiar por encima de todo en el mercado y en su equipo de gestión, porque si estos no apuestan por nuestro producto, y esto no es difícil en la actualidad por la oferta y las dificultades propias de la realidad empresarial con los rendimientos decrecientes como consecuencia de la competencia Internet, redes sociales y volatilidad de la decisión de compra, no puede confiarse el éxito solo a la venta, sino que debemos preocuparnos de que sea el mercado que desee comprar nuestro producto o servicio, ya que los costes de vender se vuelven a menudo difícilmente asumibles.

Visto esto queda claro que debemos prestar una atención especial a estos dos momentos del desarrollo de la compañía. Elegir las personas adecuadas para acompañarnos, en función de sus habilidades y capacidades y por supuesto las nuestras y su complementariedad y sobre todo trabajar los mecanismos de comunicación necesarios para dar confianza y convencer cuando no estamos hablando de realidades sino que estamos presentando un escenario que lejos de confiar en la probabilística seamos capaces de mostrarlo con solidez.

Pero volvamos atrás, estábamos hablando de lo difícil que nos resulta hacer estas dos primeras ventas y si no lo hacemos estas dos primeras veces difícilmente podremos enfrentarnos a todo un mercado en el futuro. Por eso debemos enfocarnos en preparar sólidos argumentos para defender el proyecto ya que nuestra idea, que al fin y al cabo, por más que sea nuestra, no es más que la idea y fallamos esforzándonos en vender el producto y no el proyecto.

Esta es una realidad que sin darnos cuenta nos acompaña a menudo al emprender. Sencillamente porqué el producto es lo que dominamos realmente y en él nos refugiamos.
INpulsaempresa 

martes, 8 de enero de 2019


¿Cómo conseguir un equipo para mi proyecto? (1)


Si estás pensando en una idea que te da vueltas por la cabeza, seguro que te has dado cuenta que el primer problema al que vas a tener que enfrentarte es el de construir un equipo de trabajo. Ésta sí es una pregunta complicada de resolver.

Las personas que junto contigo van a hacer posible la realidad de tu proyecto no salen de debajo las piedras y no entendemos porqué es tan difícil resolver este primer reto. Si reflexionamos un poco nos daremos cuenta de que cuando nos referimos al mismo, sin darnos cuenta hablamos de nuestro producto o servicio y no del proyecto en sí y aquel, normalmente no genera una especial actitud de interés más allá de la novedad o la originalidad que genera desconfianza y recelo o en el mejor de los casos incomprensión.

Cuando queremos encontrar compañeros de aventura no debemos explicar “qué”, sino “para quien” y “porqué”. Estas dos últimas razones serán las que le harán valorar la importancia de la apuesta y la razón de participar en la misma. Y cuando hablamos de participar hablamos de éxito, pero también riesgo. No olvidemos que sin riesgo no hay proyecto.

Planteado así vamos a responder las preguntas que nos planteábamos al inicio. ¿Dónde debemos buscar a nuestros compañeros de aventura?  La respuesta no es simple, pero ya tenemos algunas ideas que nos pueden permitir definir nuestros objetivos.

  1. ·        El primer recurso son los conocidos, compañeros y amigos con los que tengamos confianza. Recuerda que “Iras rápido sí vas solo, pero si quieres ir lejos debes ir acompañado” e igual que tú, las personas con las que hables también lo habrán experimentado y obrarán en consecuencia. A menudo decimos que no son el mejor recurso, pero por algún sitio debemos empezar.
  2.          También es importante buscar personas con las mismas habilidades que tú que disponga de otras capacidades de forma que pueda complementarte. Perfiles de estos hay muchos en tu propio entorno, trabajo. No todo el mundo tiene la misma capacidad de decisión y tú debes mostrar tu entusiasmo y tu capacidad de liderazgo. A demás hay verdaderos talentos desperdiciados en el campo de la ejecución sin objetivos.
  3. ·       En las universidades hay gente que puede tener interés en participar si observan un proyecto sólido y bien construido. Por tanto debes esmerarte en su construcción. Recuerda que tu proyecto has de venderlo tú, pero debes rodearte de personas que den confianza a terceros.
  4. ·       En asociaciones profesionales puedes encontrar talento y habilidades al margen de tu conocimiento que pueden beneficiar mucho el desarrollo de tu iniciativa, los networking de entornos emprendedores y de innovación son un buen sitio.
  5. ·       En Internet y en redes sociales hay múltiples demostraciones de interés que debes aprovechar teniendo claros tus objetivos y definiendo muy bien la forma de conseguirlos.

En fin, la palabra clave es “relacionarse”. A menudo pensamos que nos cuesta, ya sea por miedo a que nos quiten el proyecto o sencillamente nos copien. Pero la verdad es que no nos van a copiar si lideramos nuestra comunicación y desarrollo.

En el mejor de los casos, el peligro de copia es el primer y mejor indicador de posibilidad de éxito, puesto que es una opinión regalada de las posibilidades del proyecto. Nadie se arriesga a hacer algo en lo que piensa que puede fracasar.